Saludos a toda la cofradía de linces hambrientos y maquinolas que tienen la heladera más vacía que billetera de taringuero a fin de mes!
Domingo a la noche, lince. El bajón me estaba carcomiendo las tripas pero la paja que tenía encima era tan grande que me impedía caminar las dos cuadras hasta el almacén. Abrí la heladera esperando un milagro y lo único que había era un sachet de tuco vencido hace tres días, medio limón seco y una decepción tremenda.
Ahí fue cuando el instinto de supervivencia de la comunidad se activó y decidí armar una aberración culinaria digna de un baneo definitivo.
Si te da paja leer, te lo resumo en cinco puntos:
• Tenía un hambre de la san puta pero cero ganas de prender la hornalla.
• Encontré un paquete de Pitusas de vainilla y un sachet de salsa de tomate.
• Mandé las galletitas al plato y las bañé en tuco frío como si fuesen ravioles.
• Le mandé microondas por dos minutos para que "amalgamen los sabores".
• Terminé la noche abrazado al inodoro pidiéndole perdón a Dios.
La Receta de la Muerte: Pasos para el desastre
El proceso fue pura improvisación científica, maquinola. Agarré las Pitusas (que estaban medio rancias porque el paquete quedó abierto desde el miércoles) y las acomodé en un plato playo haciendo una base, simulando ser una pasta italiana de alta alcurnia.
Acto seguido, abrí el sachet de tuco y lo desparramé por encima. Como me di cuenta de que le faltaba el toque gourmet, encontré un sobrecito de queso rallado que sospecho era de la época de la caída de la Unión Soviética porque caminaba solo. Se lo mandé arriba.
Para terminar la obra de arte, mandé todo al microondas. El olor que salía de ahí adentro era una mezcla entre fábrica de golosinas incendiada y patio de comidas de la Salada. Una cosa totalmente radioactiva.
El veredicto: Cuando el estómago te denuncia por hijo de puta
El primer bocado fue una experiencia mística. El contraste entre el dulce de la vainilla artificial y la acidez del tomate frío me pegó un viaje de ida al mismísimo averno. Las galletitas se habían transformado en una pasta babosa y tibia que costaba pasar por la garganta.
A la tercera "Pitusa-Raviol" sentí que la Yersinia pestis de los post anteriores era un poroto al lado de lo que me estaba creciendo en el intestino. A los veinte minutos me agarró un sudor frío y pasé el resto de la madrugada meditando en el baño, procesando mis malas decisiones de vida.
Tabla de Puntuación Gastronómica (Para los chefs de la comunidad)
Tiempo de preparación: 10/10 Ideal para vagos nivel Dios.
Sabor:-5/10 Sabe a arrepentimiento y devaluación.
Efecto secundario: 100% letal Te limpia el colon en tiempo récord.
Aspecto visual: 0/10 Parecía comida de perro reciclada.
Al final no morí, pero me quedó el colon pidiendo la quiebra. No intenten esto en sus cuevas, muchachos, es preferible comer pasto antes que innovar con el bajón dominguero.
Dejá tus +10 por mi sacrificio estomacal, denunciame el post por atentado a la salud pública y comentá cuál fue la mezcla más rancia que te armaste por tener paja de cocinar.
P.D: ¿Qué onda maquinola que no puedo subir imagenes a mi crap? El resultado radiactivo quema pantallas. Garantizado.
Domingo a la noche, lince. El bajón me estaba carcomiendo las tripas pero la paja que tenía encima era tan grande que me impedía caminar las dos cuadras hasta el almacén. Abrí la heladera esperando un milagro y lo único que había era un sachet de tuco vencido hace tres días, medio limón seco y una decepción tremenda.
Ahí fue cuando el instinto de supervivencia de la comunidad se activó y decidí armar una aberración culinaria digna de un baneo definitivo.
Si te da paja leer, te lo resumo en cinco puntos:
• Tenía un hambre de la san puta pero cero ganas de prender la hornalla.
• Encontré un paquete de Pitusas de vainilla y un sachet de salsa de tomate.
• Mandé las galletitas al plato y las bañé en tuco frío como si fuesen ravioles.
• Le mandé microondas por dos minutos para que "amalgamen los sabores".
• Terminé la noche abrazado al inodoro pidiéndole perdón a Dios.
La Receta de la Muerte: Pasos para el desastre
El proceso fue pura improvisación científica, maquinola. Agarré las Pitusas (que estaban medio rancias porque el paquete quedó abierto desde el miércoles) y las acomodé en un plato playo haciendo una base, simulando ser una pasta italiana de alta alcurnia.
Acto seguido, abrí el sachet de tuco y lo desparramé por encima. Como me di cuenta de que le faltaba el toque gourmet, encontré un sobrecito de queso rallado que sospecho era de la época de la caída de la Unión Soviética porque caminaba solo. Se lo mandé arriba.
Para terminar la obra de arte, mandé todo al microondas. El olor que salía de ahí adentro era una mezcla entre fábrica de golosinas incendiada y patio de comidas de la Salada. Una cosa totalmente radioactiva.
El veredicto: Cuando el estómago te denuncia por hijo de puta
El primer bocado fue una experiencia mística. El contraste entre el dulce de la vainilla artificial y la acidez del tomate frío me pegó un viaje de ida al mismísimo averno. Las galletitas se habían transformado en una pasta babosa y tibia que costaba pasar por la garganta.
A la tercera "Pitusa-Raviol" sentí que la Yersinia pestis de los post anteriores era un poroto al lado de lo que me estaba creciendo en el intestino. A los veinte minutos me agarró un sudor frío y pasé el resto de la madrugada meditando en el baño, procesando mis malas decisiones de vida.
Tabla de Puntuación Gastronómica (Para los chefs de la comunidad)
Tiempo de preparación: 10/10 Ideal para vagos nivel Dios.
Sabor:-5/10 Sabe a arrepentimiento y devaluación.
Efecto secundario: 100% letal Te limpia el colon en tiempo récord.
Aspecto visual: 0/10 Parecía comida de perro reciclada.
Al final no morí, pero me quedó el colon pidiendo la quiebra. No intenten esto en sus cuevas, muchachos, es preferible comer pasto antes que innovar con el bajón dominguero.
Dejá tus +10 por mi sacrificio estomacal, denunciame el post por atentado a la salud pública y comentá cuál fue la mezcla más rancia que te armaste por tener paja de cocinar.
P.D: ¿Qué onda maquinola que no puedo subir imagenes a mi crap? El resultado radiactivo quema pantallas. Garantizado.
2 comentarios - Alta paja de cocinar, inventé las "Pitusas a la Bolognesa"